Historia Universal. Lección 4
El imperialismo y antecedentes de la Gran Guerra
- La Segunda Revolución Industrial
El establecimiento de la burguesía en la mayoría de las grandes naciones ya es una realidad para la segunda mitad del siglo XIX y los beneficios de las legislaciones en pro de la industria rindieron frutos cuando llegó este nuevo impulso a la tecnología.
La maquinaria de las fábricas tuvo innovaciones importantes pero la aportación de más peso se dio en el sector energético con el impulso del petróleo y la electricidad. Este cambio trajo un enorme desarrollo en comunicaciones, transportes, química y la industria de los alimentos.
Los países donde más impacto tecnológico hubo fueron: Inglaterra, Estados Unidos y Alemania.
Otro aspecto a señalar es el origen del capital para la inversión, la burguesía industrial tenía el apoyo gubernamental y establecieron importantes alianzas con la burguesía banquera, fusionando dinero de burgueses dueños de fábricas con dinero de burgueses dueños de bancos. Solo con este capital fue posible tener esta alza en la tecnología.
Algunos de los inventos más importantes son el automóvil de combustión externa, el cinematógrafo, el aeroplano, la dinamita, los refrigeradores, las bicicletas, la máquina de coser, el telégrafo, el tocadiscos y el desarrollo del ferrocarril.
- El expansionismo neocolonial
Le llamamos neocolonialismo a este fenómeno porque nuevamente se observó una ampliación en los dominios de las potencias europeas, pero tiene diferencias con respecto al colonialismo de tres siglos antes ya que la principal labor en el siglo XIX es la explotación de recursos y acaparamiento de mercados.
Esto quiere decir que las potencias no establecieron gobiernos en sus lejanas posesiones sino que solo se dedicaron a extraer los recursos naturales y llevar sus empresas para que sus productos tuvieran nuevos compradores.
Los mayores cómplices de este fenómeno fueron los gobiernos que representaban a las burguesías ya que realizaban acuerdos internacionales con otros países para sacar el máximo provecho a territorios que no podían poner resistencia a la intervención de las potencias.
El territorio que más resintió los intereses europeos fue el continente africano, que tenía las miradas de muchas naciones en búsqueda de su explotación. A sabiendas de que esto alteraría la paz, el país recién nacido, Alemania propuso reunir a representantes europeos en su capital, Berlín para resolver los roces de forma diplomática.
Este Congreso de Berlín entre 1884 y 1885 fue convocado por Otto Von Bismarck y con el pretexto de “llevar la civilización a estas poblaciones marginadas”, las principales naciones europeas se repartieron el continente africano. Solamente dos territorios, Liberia y Etiopía, eran independientes pues el resto de África estaba a cargo de los europeos.
Entre los más importantes territorios están Egipto, Nigeria y Sudáfrica dominado por los ingleses; Argelia y Madagascar siendo propiedad de Francia; Angola y Mozambique para Portugal; el Congo para Bélgica, Kenia para los alemanes y Somalia en manos de Italia.
Las miras de los gobiernos burgueses fueron más evidentes en el continente africano pero no fue el único punto del globo donde las potencias colocaron su influencia.
- El Imperialismo
El Imperialismo es una época en la que las potencias aumentan sus economías gracias a la ampliación de sus zonas de influencia comercial en todo el mundo, mediante la explotación de recursos y el acaparamiento del mercado de otros países, como lo mencionamos anteriormente.
África fue la principal víctima de este fenómeno, territorios en Asia, Oceanía y América también vieron intervenidos sus territorios por las naciones europeas. En América, las islas del Mar Caribe tenían un dominio importante como Jamaica y Trinidad y Tobago por los ingleses; Curazao, Surinam y las Antillas Holandesas por Holanda; o la Guyana Francesa por Francia.
En Oceanía, Inglaterra toma posesión de: Australia, Nueva Zelanda y algunas islas de menor tamaño al igual que Francia. En Asia, la región Indochina era de dominio francés, la India en posesión inglesa, Indonesia siendo posesión de los holandeses y buena parte de Medio Oriente, controlada por el Imperio Otomano que llevaba siglos siendo la mayor potencia de la frontera entre Asia y Europa.
Cabe mencionar que hubo dos naciones fuera de Europa que también comenzaron a ampliar sus dominios de forma considerable, ya sea mediante guerras, compraventas o acuerdos internacionales: Japón y Estados Unidos.
Japón llevaba cientos de años encerrado en sus islas, se sintió preparado para salir y expandirse, apoderándose del control de algunas islas del Pacífico asiático y de la península de Corea pero buscando llevar sus dominios tierra adentro en Asía se encontró con los rusos, quienes obstruyeron sus intenciones.
Rusia y Japón tenían intención de explotar los recursos de una región asiática conocida como la Manchuria, provocando entre 1904 y 1905 la Guerra ruso-japonesa, resultando en una victoria para los asiáticos, ampliando sus dominios y riquezas en recursos.
Por otro lado, desde el continente americano, los Estados Unidos habían sido una nación que consiguió expandir sus dominios de forma muy acelerada a comparación de cualquier nación europea. Desde inicios del siglo XIX lograron comprar el territorio de la Luisiana a Francia y la Florida a España; después, a mitad de ese mismo siglo, Texas solicitó su anexión y consiguen en guerra contra México los territorios de Alta California y Nuevo México.
Por esas mismas fechas adquieren en compra Hawái y Alaska, se apoderan de la isla de Guam en Oceanía y colocan inversiones en el canal de Panamá para sacar ganancias del proyecto interoceánico panameño; pero si eso no fuera poco, entre 1895 y 1898 los estadounidenses apoyan con reconocimiento y dinero, la independencia de la isla de Cuba, que aún seguía siendo posesión de España.
Una vez consumada la pérdida de la isla cubana, España declara la guerra en 1898 a los Estados Unidos por haber participado en este conflicto, pero los norteamericanos ya le llevaban mucha ventaja militar y económica a los españoles, derrotándolos y arrebatando a España sus últimas posesiones fuera de la península: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
Como observamos, sólo una decena de países en todo el mundo tienen el control de la mayoría de territorios, siendo Latinoamérica y China, los pocos espacios independientes que no son posesión de las grandes potencias. Para finalizar, es importante señalar que Austria, después de ser vencida por los prusianos, hallaron un respiro y evitaron la crisis cuando fusionaron la corona austriaca con la corona húngara, creando el Imperio Austro-Húngaro.
- La paz armada y los sistemas bismarckianos
Aunque todas las potencias habían acordado mediante tratados respetar los dominios ajenos, era inevitable que existieran algunas viejas rencillas o inconformidades entre ellos, pues los límites de una potencia eran el dominio de otra nación.
Los conflictos armados se evitaron a toda costa, pero eso no evitó que estos países cayeran en competencia y rivalidad por marcar sus poderíos. Esta carrera armamentista y tecnológica en la que no hubo hostilidades la conocemos como la Paz Armada.
El famoso canciller alemán, Otto Von Bismarck falleció a una avanzada edad en 1898 pero su último legado que dejó a sus allegados fue la creación de unas alianzas llamadas Sistemas bismarckianos, creados con la intención de equilibrar el poder en Europa y frenan los deseos expansionistas de las potencias.
Rusia, Francia y el Reino Unido conformaron un sistema llamado Triple Entente, cubriendo los extremos oriente y occidente del continente europeo; mientras que Alemania, Italia y el Imperio Austro-Húngaro eran miembros de la Triple Alianza, en la franja central de Europa.
El inconveniente es que estos sistemas, lejos de velar por mantener ese equilibrio en Europa, se convirtieron en alianzas militares, reflejadas en acuerdos económicos, diplomáticos y mucho favoritismo cuando estallaron conflictos como la Guerra de los Balcanes.
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